El cálculo previo a elegir el escalón
La velocidad no se elige por los metros cuadrados de la casa sino por lo que ocurre al mismo tiempo en la hora pico. Cada actividad pesa distinto: el video en 4K es lo que más consume de forma sostenida, las videollamadas bastante menos, y la navegación o las actualizaciones en segundo plano menos todavía. Lo que define el plan no es la actividad más pesada tomada sola, sino cuántas de ellas conviven en la franja de mayor uso, así que hacé la cuenta sobre una noche cualquiera de tu casa y vas a tener el número que importa para decidir.
Sobre ese total conviene dejar margen, porque las descargas y las actualizaciones ocupan todo el ancho de banda que encuentran libre. Un plan elegido justo al límite del consumo habitual es el primero que se nota cuando aparece un pico. Conviene también separar el consumo que se puede correr de horario del que no: un respaldo a la nube o la descarga de un juego se programan de madrugada, una videollamada de las nueve de la mañana no. Si buena parte del pico está formada por tareas postergables, el escalón más chico rinde mejor de lo que sugiere la suma.
















